«Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es un necio»

Albert Einstein

«Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es un necio»

Albert Einstein

Empecemos por el principio

Evaluación y diagnóstico

En CADE desarrollamos diferentes disciplinas pedagógicas, psicológicas y médicas, y nuestro objetivo principal es ayudar a los niños y adolescentes que presenten dificultades en el aprendizaje o en su neurodesarrollo. Guiamos también a las familias con el fin de conseguir un desarrollo óptimo y armónico del menor que derive en una mayor autonomía, mayor rendimiento escolar y una mejoría del bienestar familiar.

Para ello, lo primero, será mantener una entrevista familiar, de duración entre una hora y una hora y media, que formará parte del proceso evaluativo, en la que recogeremos información sobre el funcionamiento del individuo en el ámbito académico, social y emocional,  antecedentes médicos, habilidades y dificultades que presenta, etc. Analizaremos los informes previos si los hubiera y realizaremos una serie de actividades de corta duración que nos permitirán tener una primera impresión respecto al desarrollo cognitivo.

El objetivo de esta primera consulta es generar una hipótesis acerca de qué puede estar ocurriendo y ofrecer una orientación adecuada en cada caso, estableciendo un plan de acción que puede incluir una evaluación neuropsicológica que nos permita determinar la presencia de posibles dificultades en el neurodesarrollo, intervenciones en el área cognitiva, social o emocional por parte de los diferentes profesionales del centro, o un seguimiento de su evolución.

Si la recomendación es llevar  a cabo una evaluación neuropsicológica exhaustiva y adaptada al niño, esta será la base de todo tratamiento y orientación pedagógica y familiar posterior.

Tras la evaluación se realizará la derivación que más se adapte a las necesidades detectadas en el periodo evaluativo. De esta manera, se elaborará un programa de intervención, adaptado especialmente a la demanda del niño y su familia, el cual se entregará a los padres en una reunión informativa donde se explicarán los puntos principales a tratar y la metodología de trabajo junto a orientaciones para la familia.

La evaluación neuropsicológica es un método diagnóstico que estudia el funcionamiento de las diferentes redes cerebrales y nos aporta información sobre las capacidades cognitivas, no provista por otros métodos como el electroencefalograma o la resonancia magnética. 

Consiste en la pasación de cuestionarios, escalas y pruebas psicométricas estandarizadas (tests, material manipulativo, evaluación con realidad virtual, etc) que se amparan bajo un marco científico a través de una metodología rigurosa.

¿Cuál es el objetivo?

Gracias a los datos recogidos en la entrevista clínica y a los resultados aportados por las pruebas diagnósticas, el equipo evaluador aúna la información para valorar la persona de manera conjunta y determinar el perfil cognitivo y socio-emocional que presenta en el momento.

La finalidad del proceso evaluador no es determinar en qué tipo de tareas penaliza el niño, sino qué proceso cognitivo o socio-emocional provoca las dificultades que se detectan por el entorno.

  • Identificar el perfil cognitivo y socio-emocional para poder realizar un diagnóstico.
  • Identificar puntos fuertes y débiles en el aprendizaje para optimizar la metodología de estudio.
  • Determinar necesidades educativas especiales como adaptaciones metodológicas o curriculares en el entorno escolar.
  • Determinar las causas del fracaso escolar.
  • Verificar la evolución del tratamiento neuropsicológico.
  • Clarificar el efecto de la medicación en la conducta.

la pregunta que nos hacemos no es ¿En qué falla?
sino ¿Por qué falla?

¿Cómo se realiza?

La evaluación se realiza en horario de mañana y la duración dependerá de la cantidad de pruebas solicitadas por el especialista. 

Las áreas de exploración pueden ser: funciones cognitivas (procesos atencionales y ejecutivos, procesos mnésicos, lenguaje comprensivo y expresivo, praxias, gnosias y razonamiento), nivel de autonomía en actividades de la vida diaria (actividades básicas e instrumentales), área socio-emocional (cambios afectivos, conductuales y de personalidad) y lectoescritura.

¿Cuándo realizarla?

Se recomienda cuando existen síntomas relacionados con la memoria, la atención, el lenguaje o el razonamiento.