Evaluación y Diagnostico Infantil

¿Qué es?

En el centro CADE enfocamos la evaluación en la etapa infanto-juvenil, como el proceso mediante el cual se pretende determinar y valorar el nivel madurativo del niño, respecto a las áreas psicológica y neuropsicológica. Consiste en la aplicación de una serie de pruebas a fin de obtener un perfil general del funcionamiento cognitivo del niño y detectar posibles alteraciones.

¿Qué se hace?

En el proceso de evaluación incluye pruebas estandarizas de capacidad intelectual, atención, funciones ejecutivas, memoria, lecto-escritura, además de una serie de cuestionarios para valorar, a grandes rasgos, la autoestima, ansiedad y otros aspectos emocionales.

Cuando es necesario, se aplican además pruebas adicionales para profundizar en aquellos aspectos en los que se observan alteraciones: pruebas de lenguaje, visoperceptivas, psicomotrocidad, etc. a fin de alcanzar la causa de las dificultades que el niño o adolescente está manifestando.

Además, se solicita a los padres y los profesores que cumplimenten una serie de cuestionarios para obtener información sobre su desarrollo y los síntomas que presenta.

¿Cómo?

Nuestro protocolo habitualmente consta de las siguientes fases:

1- Contacto telefónico: Nuestro equipo de secretaría atiende personalmente cada una de las llamadas y en función de la demanda del paciente son citados para una entrevista.

2- Entrevista de orientación a familias: Es una entrevista de aproximadamente una hora de duración y tiene como objetivo recabar información relevante, escuchar a la familia, intentar solventar sus dudas y determinar las pautas de actuación más adecuadas

3- Proceso de Evaluación y Diagnóstico: Este proceso dura aproximadamente ocho horas repartidas en al menos dos días, dependiendo siempre de la edad del niño, ya que es muy importante que este descansado durante todo el proceso. EL tiempo siempre es aproximado y dependerá no sólo de la edad del niño/adolescente evaluado sino de su ritmo de trabajo, de su fatiga o de la necesidad de aplicar pruebas complementarias.

El protocolo de evaluación consta de tres partes:

    • Cuestionarios a rellenar por padres y centro escolar.
    • Aplicación de pruebas psicométricas específicas para la detección y valoración de síntomas clínicamente significativos de diferentes trastornos, que se aplican al niño o adolescente en sesiones individuales.
    • Entrega de Diagnóstico: Una vez finalizado el proceso de evaluación, el terapeuta evaluador procede a la corrección de todas las pruebas y junto con los datos aportados en la primera entrevista elabora un informe en el que se detallan los resultados de cada una de las pruebas aplicadas y una conclusión diagnóstica junto con las recomendaciones y orientaciones para cada caso. Este informe se entrega a las familias y se comenta en una entrevista de aproximadamente una hora y media.

4 – Evaluación y diagnóstico desde el departamento de neurología y/o psiquiatría cuando se precise.